Muy interesante, Chema. Comparto tus opiniones. Por ejemplo, sobre la necesidad de adecuar las redes de distribución de agua para evitar pérdidas innecesarias, legado de un tiempo en que el agua era más abundante. Todavía me acuerdo de cuando era pequeño y tuvimos la gran sequía en Bilbao, con restricciones de agua de más de 12h al día. Se vio que las pérdidas en la red de distribución eran de más del 50% del agua (podría ser incluso un 90%, no me acuerdo del número exacto). Haciendo de la necesidad virtud en aquel momento se acometieron inversiones para mejorar la calidad de la red. Pero creo recordar que en Cataluña el año pasado se repetían datos similares... No hemos aprendido!
Por tener un poco de provocación, una cosa a la que a veces le doy vueltas en la cabeza es a la circularidad del ciclo del agua, que aprenden mis hijos en el cole. Hay argumentos como el uso de agua poco abundante por ejemplo para nieve artificial en estaciones de esquí o incluso para campos de golf. Pero lo que no termino de entender es por qué puede ser eso tan malo, si la nieve artificial sólo implica cambiar la forma física del agua y almacenarla durante el invierno para que luego se acabe devolviendo a los ríos, como en los depósitos naturales de nieve. No lo termino de entender, seguro que algo se me escapa.
Gracias por tu comentario, Angel, Muy de acuerdo en que conservar debería ser siempre lo primero, es increíble que haya tanto derroche (y no sólo en agua), y que hasta que no haya escasez no reaccionemos, muy buena la experiencia que compartes en Bilbao
Y con lo de la nieve me has hecho pensar... no lo conozco tampoco en profundidad, pero ¿podría ser que haya mermas en un esquema de almacenamiento como el que describes?
Es indudable que el agua tiene un gran valor que no se puede obviar, pero además de trabajar en tener más agua disponible, es importante trabajar en la eficiencia del agua empleado en cada uno de los tres ámbitos que comentas.
Uno de los grandes problemas de la agricultura con el agua es la mala costumbre que tenemos de cultivar plantas que requieren de agua en sitios donde no hay mucho acceso a ella, en vez de potenciar lo que es más pertinente para cada región. Esto ya se vio en la antigua Unión Soviética, cuando la obsesión por el algodón en el secarral de Asia Central llevó a casi desaparecer el mar de Aral (que ahora está en levantando cabeza).
Con esto no quiero decir que únicamente haya que trabajar en eficiencia, pero creo que es importante hacerlo por igual en eficiencia y en disponibilidad.
Buena observación. Qué mejor forma de conservar agua que haciendo un buen uso de ella. Muy buen ejemplo el mar de Aral - y aviso de lo que puede pasar si no se hace una gestión activa del agua.
Muy interesante, Chema. Comparto tus opiniones. Por ejemplo, sobre la necesidad de adecuar las redes de distribución de agua para evitar pérdidas innecesarias, legado de un tiempo en que el agua era más abundante. Todavía me acuerdo de cuando era pequeño y tuvimos la gran sequía en Bilbao, con restricciones de agua de más de 12h al día. Se vio que las pérdidas en la red de distribución eran de más del 50% del agua (podría ser incluso un 90%, no me acuerdo del número exacto). Haciendo de la necesidad virtud en aquel momento se acometieron inversiones para mejorar la calidad de la red. Pero creo recordar que en Cataluña el año pasado se repetían datos similares... No hemos aprendido!
Por tener un poco de provocación, una cosa a la que a veces le doy vueltas en la cabeza es a la circularidad del ciclo del agua, que aprenden mis hijos en el cole. Hay argumentos como el uso de agua poco abundante por ejemplo para nieve artificial en estaciones de esquí o incluso para campos de golf. Pero lo que no termino de entender es por qué puede ser eso tan malo, si la nieve artificial sólo implica cambiar la forma física del agua y almacenarla durante el invierno para que luego se acabe devolviendo a los ríos, como en los depósitos naturales de nieve. No lo termino de entender, seguro que algo se me escapa.
Gracias por tu comentario, Angel, Muy de acuerdo en que conservar debería ser siempre lo primero, es increíble que haya tanto derroche (y no sólo en agua), y que hasta que no haya escasez no reaccionemos, muy buena la experiencia que compartes en Bilbao
Y con lo de la nieve me has hecho pensar... no lo conozco tampoco en profundidad, pero ¿podría ser que haya mermas en un esquema de almacenamiento como el que describes?
Es indudable que el agua tiene un gran valor que no se puede obviar, pero además de trabajar en tener más agua disponible, es importante trabajar en la eficiencia del agua empleado en cada uno de los tres ámbitos que comentas.
Uno de los grandes problemas de la agricultura con el agua es la mala costumbre que tenemos de cultivar plantas que requieren de agua en sitios donde no hay mucho acceso a ella, en vez de potenciar lo que es más pertinente para cada región. Esto ya se vio en la antigua Unión Soviética, cuando la obsesión por el algodón en el secarral de Asia Central llevó a casi desaparecer el mar de Aral (que ahora está en levantando cabeza).
Con esto no quiero decir que únicamente haya que trabajar en eficiencia, pero creo que es importante hacerlo por igual en eficiencia y en disponibilidad.
Buena observación. Qué mejor forma de conservar agua que haciendo un buen uso de ella. Muy buen ejemplo el mar de Aral - y aviso de lo que puede pasar si no se hace una gestión activa del agua.
voy a disfrutar mucho más cada vez que me beba un vaso de agua fresca del grifo,... jajaja.. gracias Chema
a tu salud ;)