Apasionante. Pero, Chema, tu has vendido publicidad. Y sabes bien que el comprador de publicidad se mueve muy a ciegas de las preferencias del consumidor hasta que no tiene datos. Luego depende de la calidad de los datos. Y repite lo que funciona hasta que deja de funcionar. Cuando la "sostenibilidad" se convierte en argumento de venta, rápidamente, se adopta en los mensajes. Y en un entorno de "greenwashing" generalizado, repleto de "claims" diciendo que lo hagas "por el planeta", ya es sorprendente que ni lo intenten. Al menos hubo una época donde "lo verde se vende, pero no vende". Y el precio como diferenciación, tan denostado en todos los libros de estrategia, no deja de ser un argumento para una barbaridad de consumidores. Nunca he comprado Shein, ni siquiera sé dónde se compra ni qué tiene. Así que no sé. Pero hoy día asumo que el diseño se da por descontado: este tipo de empresas, presentan la ropa "que se lleva" a la señora o el señor que lo quiere llevar... más barato. Suficiente. Porque ser atractivo, requiere esfuerzo -digo yo- y el pobre quiere ser como el rico: igual de guapo o elegante al menos por un día, que cantaría David Bowie.
Diría, además, que el receptor de estos mensajes se protege de ellos de la misma forma que tu has ignorado deliberadamente y que, si le molestan, los interrumpe. Incluso el sistema -el mismo sistema que ha diseñado la maquinaria de mandar, programar y medir esos mensajes- trata de protegerte etiquetando como spam antes de que tu lo hagas. La publicidad es engorrosa, generalmente insoportable, pero financia el mundo. Yo la bloqueo sistemáticamente. Creativos y consultores nos dicen siempre que diferenciemos, que construyamos valor, historias, sensaciones, reputación... pero eso tarda demasiado, no se sabe si tiene éxito y la nómina se paga el 28. Así que es difícil sacar un negocio adelante y prolongarlo en el tiempo, la gente pelea por su espacio. Muchas veces estas marcas que hacen su hueco por precio, terminan evolucionando al valor una vez son conocidas.
En fin, da igual lo que haga Shein con su estrategia. Como consumidor uno vota con su billetera. Y no hay mucho que podamos hacer al respecto sin torpedear otras cosas. Probablemente, Shein no merezca mi respeto como consumidor o como mero espectador. Pero no estoy del todo seguro que mi respeto cambie por buscar consumidores de precio. Los experimentos, además, se alteran por la posición del observador :D, ¡nadie más que el experimentador los guardaría adrede si no le gustan!. Pero me ha encantado.
Muchas gracias Gonzalo, me alegro que te haya encantado, claro que saber cómo funcionan estas cosas me ha facilitado decidir dónde centrar el análisis y ha estado divertido ir viendo qué conclusiones salían. .
Efectivamente, no se lo he puesto nada fácil al no darles ninguna pista de cuáles de sus ganchos podían estar surtiendo efecto. Pero tampoco perseguía otro objetivo que el de entender qué ganchos son los que ofrecen para incitar a los receptores del email a visitar su tienda y comprar, entendiendo que han ido desplegando los que mejor les funcionan.
No discuto que el precio es un gancho efectivo (ya publiqué un post entero que está enlazado en este con mis aprendizajes), aunque sí parece quedar claro que en este caso prevalece sobre todo lo demás. Ver qué otros ganchos prevalecen me ha parecido muy revelador y, para mí, el principal aprendizaje del experimento.
Creo que conocerlos nos puede ayudar a todos a reflexionar como nos influyen, y a partir de ahí decidir qué tipo de comprador queremos ser, y reconocerlos y evitarlos si queremos evitar a dónde nos llevan.
Qué bueno, José María. Los mejores experimentos son los que no buscamos pero nos encuentran. Reconozco que me he divertido (más vale reir que llorar) descubriendo las artimañanas y estrategias del Goliat al que durante más de un año has querido enfrentar. Al nivel del consumidor, creo que esto no hace más que subrayar la necesidad de que los consumidores controlemos nuestras emociones e impulsos para mantenernos dueños de nosotros mismos, antes de que la basura cósmica se apropie de nuestras decisiones. Cada vez será más difícil y más necesario. ¡Enhorabuena por el artículo!
Muchas gracias Fran! Coincido con que en la vida muchas veces se nos cruzan hilos de los que vale la pena tirar de ellos. Y en ese principal mensaje a nivel de consumidor: si esto sirve para reconozcamos los ganchos con los que acaban manipulando nuestra voluntad, estaremos en mucha mejor forma para resistirnos a ellos y ser mucho más conscientes con nuestras decisiones de consumo - no sólo comprar, sino dejar de hacerlo cuando no sea realmente necesario
Me encantan los datossssss, qué idea tan genial y qué paciencia : ) creo que es tu mejor post!!
Llevo tiempo preguntándome porqué el lobby de la fast fashion es más fuerte que el del petróleo y nadie les toca y pensaba que era la fuerza de los millones de personas que quieren vestir como el rico (entre ellas niñas adolescentes que viven de una paga semanal…), pero leyéndote veo que además es por una estrategia que has tenido la paciencia de descubrir!!
Me ha parecido el mejor artículo sobre el tema que he leído, GRACIAS!!
Qué ilusión! La mayor paciencia ha sido la de ir recibiendo avisos y archivando cada uno de los mensajes, pero no habría sido capaz de hacer el análisis sin Claude. Efectivamente hay una estrategia detrás y la mejor forma de desbaratarla es exponerla. Espero que sirva para que aquellos que pueden ofrecer opciones alternativas puedan conseguirlo. Muchas gracias!
Apasionante. Pero, Chema, tu has vendido publicidad. Y sabes bien que el comprador de publicidad se mueve muy a ciegas de las preferencias del consumidor hasta que no tiene datos. Luego depende de la calidad de los datos. Y repite lo que funciona hasta que deja de funcionar. Cuando la "sostenibilidad" se convierte en argumento de venta, rápidamente, se adopta en los mensajes. Y en un entorno de "greenwashing" generalizado, repleto de "claims" diciendo que lo hagas "por el planeta", ya es sorprendente que ni lo intenten. Al menos hubo una época donde "lo verde se vende, pero no vende". Y el precio como diferenciación, tan denostado en todos los libros de estrategia, no deja de ser un argumento para una barbaridad de consumidores. Nunca he comprado Shein, ni siquiera sé dónde se compra ni qué tiene. Así que no sé. Pero hoy día asumo que el diseño se da por descontado: este tipo de empresas, presentan la ropa "que se lleva" a la señora o el señor que lo quiere llevar... más barato. Suficiente. Porque ser atractivo, requiere esfuerzo -digo yo- y el pobre quiere ser como el rico: igual de guapo o elegante al menos por un día, que cantaría David Bowie.
Diría, además, que el receptor de estos mensajes se protege de ellos de la misma forma que tu has ignorado deliberadamente y que, si le molestan, los interrumpe. Incluso el sistema -el mismo sistema que ha diseñado la maquinaria de mandar, programar y medir esos mensajes- trata de protegerte etiquetando como spam antes de que tu lo hagas. La publicidad es engorrosa, generalmente insoportable, pero financia el mundo. Yo la bloqueo sistemáticamente. Creativos y consultores nos dicen siempre que diferenciemos, que construyamos valor, historias, sensaciones, reputación... pero eso tarda demasiado, no se sabe si tiene éxito y la nómina se paga el 28. Así que es difícil sacar un negocio adelante y prolongarlo en el tiempo, la gente pelea por su espacio. Muchas veces estas marcas que hacen su hueco por precio, terminan evolucionando al valor una vez son conocidas.
En fin, da igual lo que haga Shein con su estrategia. Como consumidor uno vota con su billetera. Y no hay mucho que podamos hacer al respecto sin torpedear otras cosas. Probablemente, Shein no merezca mi respeto como consumidor o como mero espectador. Pero no estoy del todo seguro que mi respeto cambie por buscar consumidores de precio. Los experimentos, además, se alteran por la posición del observador :D, ¡nadie más que el experimentador los guardaría adrede si no le gustan!. Pero me ha encantado.
Muchas gracias Gonzalo, me alegro que te haya encantado, claro que saber cómo funcionan estas cosas me ha facilitado decidir dónde centrar el análisis y ha estado divertido ir viendo qué conclusiones salían. .
Efectivamente, no se lo he puesto nada fácil al no darles ninguna pista de cuáles de sus ganchos podían estar surtiendo efecto. Pero tampoco perseguía otro objetivo que el de entender qué ganchos son los que ofrecen para incitar a los receptores del email a visitar su tienda y comprar, entendiendo que han ido desplegando los que mejor les funcionan.
No discuto que el precio es un gancho efectivo (ya publiqué un post entero que está enlazado en este con mis aprendizajes), aunque sí parece quedar claro que en este caso prevalece sobre todo lo demás. Ver qué otros ganchos prevalecen me ha parecido muy revelador y, para mí, el principal aprendizaje del experimento.
Creo que conocerlos nos puede ayudar a todos a reflexionar como nos influyen, y a partir de ahí decidir qué tipo de comprador queremos ser, y reconocerlos y evitarlos si queremos evitar a dónde nos llevan.
Qué bueno, José María. Los mejores experimentos son los que no buscamos pero nos encuentran. Reconozco que me he divertido (más vale reir que llorar) descubriendo las artimañanas y estrategias del Goliat al que durante más de un año has querido enfrentar. Al nivel del consumidor, creo que esto no hace más que subrayar la necesidad de que los consumidores controlemos nuestras emociones e impulsos para mantenernos dueños de nosotros mismos, antes de que la basura cósmica se apropie de nuestras decisiones. Cada vez será más difícil y más necesario. ¡Enhorabuena por el artículo!
Muchas gracias Fran! Coincido con que en la vida muchas veces se nos cruzan hilos de los que vale la pena tirar de ellos. Y en ese principal mensaje a nivel de consumidor: si esto sirve para reconozcamos los ganchos con los que acaban manipulando nuestra voluntad, estaremos en mucha mejor forma para resistirnos a ellos y ser mucho más conscientes con nuestras decisiones de consumo - no sólo comprar, sino dejar de hacerlo cuando no sea realmente necesario
Buenísimo Chema!!
Me encantan los datossssss, qué idea tan genial y qué paciencia : ) creo que es tu mejor post!!
Llevo tiempo preguntándome porqué el lobby de la fast fashion es más fuerte que el del petróleo y nadie les toca y pensaba que era la fuerza de los millones de personas que quieren vestir como el rico (entre ellas niñas adolescentes que viven de una paga semanal…), pero leyéndote veo que además es por una estrategia que has tenido la paciencia de descubrir!!
Me ha parecido el mejor artículo sobre el tema que he leído, GRACIAS!!
Qué ilusión! La mayor paciencia ha sido la de ir recibiendo avisos y archivando cada uno de los mensajes, pero no habría sido capaz de hacer el análisis sin Claude. Efectivamente hay una estrategia detrás y la mejor forma de desbaratarla es exponerla. Espero que sirva para que aquellos que pueden ofrecer opciones alternativas puedan conseguirlo. Muchas gracias!