Gracias por la reflexion, Jose Maria. Cuando pienso en el apagon sigue habiendo algo que fundamentalmente no encaja. Un apagon de ese nivel no ocurre, no ha ocurrido jamas en ningun pais de nivel similar. Y sigue sin haber una explicacion sobre ello. Esta bien hablar de soluciones y seguro que ayudan la mejora general pero me resulta dificil entrar a explorar una solucion cuando no se conoce el problema
Gracias Marcos por tu comentario. Efectivamente no existe una explicación oficial del problema y debería haberla, no sólo porque sería la mejor forma de prevenir que vuelva a ocurrir, al poder contar con un mayor número de puntos de vista cualificados, sino además por un principio básico de responsabilidad de aquellos en los que delegamos funciones públicas.
Como menciono, sí parece haber consenso entre los expertos sobre una inadecuación de los mecanismos de almacenamiento y estabilidad de la red frente al nivel de estabilidad asumido, con un nivel de detalle adicional en cuanto a cómo se produjo y por qué.
Pero sería muy deseable contar con una explicación oficial y, como termino de articular en el segundo post de esta serie, un plan para evitar que vuelva a pasar sin sacrificar la oportunidad que supone la transición energética en costes, soberanía e impacto medioambiental
La historia de la energía es fascinante, sobre todo por cómo aparece entrelazada con los aspectos culturales que definen a las sociedades. Una vez más, no estamos solo ante una transición energética, sino una transformación cultural. Como dices, no solo cuantitativa, sino sobre todo cualitativa. Con ganas de leer la segunda parte.
El apagón y la falta de explicación del mismo, en mi opinión, son eventos ideológicos, políticos. No tienen nada que ver con la tecnología. Cuándo la política ideologizada trata de dominar la técnica y la ingeniera, el debate racional deja de tener sentido. Es un debate sobre ideologías políticas, que es importante, porque los políticos son los que tienen el poder. En definitiva, para solucionar los futuros apagones (y otros problemas asociados a la energía) lo que hay que pensarse es a quién votar en las próximas elecciones. Abrazos.
Gracias Carlos por tu comentario. Desgraciadamente cuando algo tan objetivo como la ciencia y la tecnología se politiza, sobre todo en cuestiones tan sensibles como el suministro de energía o las emisiones que causan el cambio climático, seguimos perdiendo todos. Y estamos viendo demasiados ejemplos tanto aquí como fuera, a veces con falta de explicaciones o verdades a medias, o con negaciones abiertas de evidencias científicas y oportunidades tecnológicas basadas en las leyes más elementales de la física.
Es preocupante que tengamos que votar sobre lo que no es una cuestión de opinión sino de ciencia. Pero efectivamente nuestro poder es nuestro voto. Favorezcamos las opciones que nos saquen de esta, respetando la ciencia y la tecnología sin fanatismos sin fundamento, y nos traten como los ciudadanos cuyos problemas deben resolver.
Gracias por la reflexion, Jose Maria. Cuando pienso en el apagon sigue habiendo algo que fundamentalmente no encaja. Un apagon de ese nivel no ocurre, no ha ocurrido jamas en ningun pais de nivel similar. Y sigue sin haber una explicacion sobre ello. Esta bien hablar de soluciones y seguro que ayudan la mejora general pero me resulta dificil entrar a explorar una solucion cuando no se conoce el problema
Gracias Marcos por tu comentario. Efectivamente no existe una explicación oficial del problema y debería haberla, no sólo porque sería la mejor forma de prevenir que vuelva a ocurrir, al poder contar con un mayor número de puntos de vista cualificados, sino además por un principio básico de responsabilidad de aquellos en los que delegamos funciones públicas.
Como menciono, sí parece haber consenso entre los expertos sobre una inadecuación de los mecanismos de almacenamiento y estabilidad de la red frente al nivel de estabilidad asumido, con un nivel de detalle adicional en cuanto a cómo se produjo y por qué.
Pero sería muy deseable contar con una explicación oficial y, como termino de articular en el segundo post de esta serie, un plan para evitar que vuelva a pasar sin sacrificar la oportunidad que supone la transición energética en costes, soberanía e impacto medioambiental
La historia de la energía es fascinante, sobre todo por cómo aparece entrelazada con los aspectos culturales que definen a las sociedades. Una vez más, no estamos solo ante una transición energética, sino una transformación cultural. Como dices, no solo cuantitativa, sino sobre todo cualitativa. Con ganas de leer la segunda parte.
El apagón y la falta de explicación del mismo, en mi opinión, son eventos ideológicos, políticos. No tienen nada que ver con la tecnología. Cuándo la política ideologizada trata de dominar la técnica y la ingeniera, el debate racional deja de tener sentido. Es un debate sobre ideologías políticas, que es importante, porque los políticos son los que tienen el poder. En definitiva, para solucionar los futuros apagones (y otros problemas asociados a la energía) lo que hay que pensarse es a quién votar en las próximas elecciones. Abrazos.
Gracias Carlos por tu comentario. Desgraciadamente cuando algo tan objetivo como la ciencia y la tecnología se politiza, sobre todo en cuestiones tan sensibles como el suministro de energía o las emisiones que causan el cambio climático, seguimos perdiendo todos. Y estamos viendo demasiados ejemplos tanto aquí como fuera, a veces con falta de explicaciones o verdades a medias, o con negaciones abiertas de evidencias científicas y oportunidades tecnológicas basadas en las leyes más elementales de la física.
Es preocupante que tengamos que votar sobre lo que no es una cuestión de opinión sino de ciencia. Pero efectivamente nuestro poder es nuestro voto. Favorezcamos las opciones que nos saquen de esta, respetando la ciencia y la tecnología sin fanatismos sin fundamento, y nos traten como los ciudadanos cuyos problemas deben resolver.