Muy buen ejemplo el del botijo como recordatorio de un uso inteligente de los recursos. En un momento en el que la innovación parece consistir siempre en añadir y complicar, conviene reivindicar el valor de lo que nos acompaña desde hace siglos. Si ha sobrevivido hasta nuestros días, por algo será. Además, podemos aprovechar las soluciones antiguas como inspiración para que las nuevas tecnologías nos ayuden a encontrar soluciones aún mejores. Y, a ser posible, igual de simples y elegantes. Gracias por el recordatorio.
Gracias Francisco por una tu comentario, que me parece un perfecto resumen de las principales ideas del post, y por tus publicaciones semanales en "De sostenible a antifrágil", que sin duda me han inspirado en la reflexión, como atestiguan los dos ejemplos que he mencionado. Como dices, las mejores innovaciones no han venido por añadir y complicar, sino todo lo contrario, y podemos aprender mucho de las soluciones antiguas.
Me encanta! El botijo es la mejor metáfora de que la verdadera innovación no siempre es futurista: a veces basta con mirar atrás y rescatar lo simple, lo frugal y lo adaptado al entorno. Una lección muy importante también en la arquitectura!
Gracias de nuevo Raúl por tu comentario y por compartirlo, qué bueno que te haya dado que pensar, necesitamos un cambio de óptica y espero que ejemplos como este ayuden. Abrazo grande!
La fregona, el submarino, el botijo... Los españoles cuando nos ponemos a inventar somos la leche.
En la región de Guera, Chad, las temperaturas alcanzan los cincuenta grados. El estilo de vida se parece bastante al del neolítico y usan el barro para enfriar el agua, es impresionante el contraste térmico que logra la cerámica. Te paso un vídeo que grabé hace catorce años
Gracias Nicolás, qué bien los reconocimientos cuando son merecidos. Impresionante el vídeo de Chad, consigue realmente transportarte a un universo lejano, testimonio de un mundo de arcilla y adobe. Materiales aliados contra la escasez
Muy buen ejemplo el del botijo como recordatorio de un uso inteligente de los recursos. En un momento en el que la innovación parece consistir siempre en añadir y complicar, conviene reivindicar el valor de lo que nos acompaña desde hace siglos. Si ha sobrevivido hasta nuestros días, por algo será. Además, podemos aprovechar las soluciones antiguas como inspiración para que las nuevas tecnologías nos ayuden a encontrar soluciones aún mejores. Y, a ser posible, igual de simples y elegantes. Gracias por el recordatorio.
¡Y muchas gracias por tu generosidad!
Generosidad la tuya por todo lo que compartes, por mi parte mucha gratitud ;)
Gracias Francisco por una tu comentario, que me parece un perfecto resumen de las principales ideas del post, y por tus publicaciones semanales en "De sostenible a antifrágil", que sin duda me han inspirado en la reflexión, como atestiguan los dos ejemplos que he mencionado. Como dices, las mejores innovaciones no han venido por añadir y complicar, sino todo lo contrario, y podemos aprender mucho de las soluciones antiguas.
Me encanta! El botijo es la mejor metáfora de que la verdadera innovación no siempre es futurista: a veces basta con mirar atrás y rescatar lo simple, lo frugal y lo adaptado al entorno. Una lección muy importante también en la arquitectura!
Gracias Jose, no se me ocurre un mejor resumen que tu comentario. Me alegra que te haya encantado
Que buen Mail José María.
Me ha dado que pensar, acabo de restackearlo.
Esto me Irene toda la relación con la economía de apariencia en lugar de la funcional.
Ojalá que tus comentarios y publicaciones sirvan para darle una nueva perspectiva a mucha gente.
Como hablamos en el episodio del podcast, es un trabajo de cada día el de concienciar.
Un abrazo muy grande y estamos en contacto!
Gracias de nuevo Raúl por tu comentario y por compartirlo, qué bueno que te haya dado que pensar, necesitamos un cambio de óptica y espero que ejemplos como este ayuden. Abrazo grande!
La fregona, el submarino, el botijo... Los españoles cuando nos ponemos a inventar somos la leche.
En la región de Guera, Chad, las temperaturas alcanzan los cincuenta grados. El estilo de vida se parece bastante al del neolítico y usan el barro para enfriar el agua, es impresionante el contraste térmico que logra la cerámica. Te paso un vídeo que grabé hace catorce años
https://youtu.be/7tfw6NWQx_c?si=UwhdjBh2sbwuaw56
Gracias Nicolás, qué bien los reconocimientos cuando son merecidos. Impresionante el vídeo de Chad, consigue realmente transportarte a un universo lejano, testimonio de un mundo de arcilla y adobe. Materiales aliados contra la escasez