6 Comentarios
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Avatar de Marta y Andreu

Muy interesante, José María, gracias por esta visión tan lúcida. Para mí, una combinación de ambas es imprescindible. El problema del crecimiento desmesurado es que no respeta los límites de la biosfera, pero hay crecimiento posible desde direcciones regenerativas. Mi marido y yo lo estamos viendo con la agroforestería sintrópica: un modelo de producción agrario (y de maderables y otros productos vegetales) que aumenta la biodiversidad y la fertilidad del suelo cada año, hasta prescindir de insumos externos (fertilizantes sobre todo) porque el propio sistema aporta la fertilidad que necesita para producir comida. Ahora se está empezando a unir el mundo de la producción de setas con la agroforesteria, y las setas son muy versátiles y capaces de multiplicar tanto la fertilidad como las ganancias. Hay mucho ingenio ahí fuera listo para ser puesto a favor de la naturaleza, y cuando trabajamos siguiendo sus principios, la abundancia es posible. M. 💜

Avatar de Jose Maria Garcia

Muchas gracias Marta por tu comentario y por compartir vuestra experiencia. Coincido contigo en que es imprescindible una combinación de lo mejor de los magos y los profetas, y que domar ese crecimiento desmesurado es una parte fundamental de la receta. Lo que cuentas que estáis haciendo con la agroforestería sintrópica es fantástico. No sólo ataca el problema de reducir emisiones, además al ser regenerativo compensa. Un gran ejemplo de cómo todos podemos sumar y poner de nuestro lado a la naturaleza.

Avatar de Francisco Colom

Muy oportuna la comparación y la propuesta, Jose Maria. Creo que el punto clave está en lo que comentas: “tratemos ambas como herramientas... no como ideologías”. Tal vez lo más importante y lo más difícil. Y qué buena pinta tiene el libro, otro más para la lista.

Avatar de Jose Maria Garcia

Estoy totalmente de acuerdo. Qué de sentido común es y cuánto nos cuesta. Parece que preferimos aferrarnos a una posición en lugar de resolver los problemas. Gracias de nuevo Fran por tu comentario.

Avatar de Juan Murillo Arias

Gran artículo, como siempre. Arrancando con la crisis de 2008 comencé a leer mucho sobre el Decrecimiento (Serge Latouche, Tim Jackson, Mackinnon...). Lo que a mí me parece una idea sugerente temo que es inasumible socialmente, conlleva cambios y sacrificios que tendrían un alto coste para el político que los plantee: ¿cuál fue el último año que España mantuvo su huella dentro de los límites planetarios, 1965? ¿es planteable retrasar el reloj de nuestra actual sociedad de consumo hasta ese punto de huella per capita?

En términos globales los países que más se aproximan a la renta promedio mundial (unos 18.000 USD en PPA) son Perú, Colombia o Sudáfrica, todos los países por encima deberían reducir su nivel de producción y consumo para permitir el crecimiento y la convergencia de los que están por debajo... pero nadie renuncia a maximizar su propio crecimiento, ni a nivel individual ni a nivel estatal (¡si ni tan siquiera se quieren reequilibrar las desigualdades intrapaís con políticas redistributivas!). En definitiva: veo el decrecimiento como una propuesta que tiene todo el sentido, pero que, siendo realistas, sencillamente no se ha dado a lo largo de la historia más que mediante guerras, crisis o catástrofes; dudo que ocurra de manera voluntaria y planificada (y más tal y como está la escena geopolítica, cada vez más competitiva y menos colaborativa. Sobre las soluciones técnicas y el desacoplamiento creo que llevamos mejor camino, pero ojo a hacer bien las cuentas con herramientas como LCA. Aún seguimos quemando muchas fósiles para extraer los minerales necesarios para el despliegue de las renovables, transportarlos, fabricar e instalar las turbinas eólicas y los paneles solares. El declive demográfico está a la vuelta de la esquina, como dices, y eso sí que va a tener mayor influencia de la que se comenta en muchos aspectos (menor huella ambiental, bajada de presión sobre el mercado inmobiliario, tensión en los sistemas de pensiones...)

Avatar de Jose Maria Garcia

Gracias Juan por una reflexión tan completa y aterrizada. Si como bien resumes, si el decrecimiento no es realista y el desacoplamiento es insuficiente, necesitamos ser prácticos y elegir elementos de ambas que nos pongan en el camino de la solución, porque el efecto invernadero adicional que hemos creado no se va a ir solo. Además con una urgencia que ni siquiera la demografía podría solucionar. Quiero creer que habrá solución y no vendrá por guerras o crisis. Sólo se me ocurre un cambio de sensibilidad a gran escala, que con nuevos hábitos sea capaz de potenciar los poderes exponenciales de la tecnología y la naturaleza. Tenemos que encontrar cómo conseguirlo.