Qué reconfortante encontrarse con tu reflexión navideña y cuan necesaria es en estos tiempos de consumo voraz y efímero. Como bien dices, "la materia prima de la Navidad no son las cosas, son las personas. No es el dinero, es el tiempo. No es la cantidad, es la calidad". Suscribo tus palabras.
Se suele olvidar que los pequeños actos cotidianos, y más concretamente los propios de estas fechas —el momento de decorar el árbol o poner el belén, la carta a sus majestades o esa taza de chocolate caliente, entre otras–, son la esencia de la vida en común.
Hola Cuca, qué ilusión que te haya reconfortado mi reflexión. Me encantan tus ejemplos de actos cotidianos y me traen buenos recuerdos de navidades pasadas.
Me gustó mucho tu reflexión sobre no-lugares y se me cruzó espontáneamente "como anillo al dedo" mientras pensaba en lo que se están convirtiendo algunos elementos de estas fiestas. Gracias por la inspiración
He llegado a tu publicación gracias a Cuca que ha compartido un fragmento en Notes.
Gracias por alzar la voz, por no guardarte lo que para muchos es evidente. La Navidad es una celebración cristiana, el nacimiento del Niño Jesús y aunque muchos no crean, es necesario acercarse a su historia para comprenderlo todo. Es precisamente esa entrega de amor la que debería guiarnos más que nunca en estas fechas.
Es importante mirarnos a nosotros mismos y ver qué podemos cambiar o qué está en nuestras manos para que las cosas mejoren. Seguro que sabes José María que nuestras acciones son el mejor ejemplo que podemos ofrecer.
Gracias Elisa por tu comentario y este recordatorio sobre la esencia de la Navidad, que complementa muy bien mi reflexión. Como bien resumes, nuestras acciones son el mejor ejemplo que podemos ofrecer. Y estas fechas son especialmente oportunas para recordarlo.
Que buenas verdades compartes querido Jose Maria: "Porque la materia prima de la Navidad no son las cosas, son las personas." y añadiría yo, compartir momentos bellos con personas. Interactuar con profundidad y con generosidad, sin cosas, con mucho ser y estar juntos. Y la otra gran y bella verdad que compartes "Festejar es pasar buenos momentos junto a los que más nos importan" Gracias por este perfecto regalo de Navidad!
Qué reconfortante encontrarse con tu reflexión navideña y cuan necesaria es en estos tiempos de consumo voraz y efímero. Como bien dices, "la materia prima de la Navidad no son las cosas, son las personas. No es el dinero, es el tiempo. No es la cantidad, es la calidad". Suscribo tus palabras.
Se suele olvidar que los pequeños actos cotidianos, y más concretamente los propios de estas fechas —el momento de decorar el árbol o poner el belén, la carta a sus majestades o esa taza de chocolate caliente, entre otras–, son la esencia de la vida en común.
Gracias por incluirme en tu reflexión.
Un saludo, José María.
Hola Cuca, qué ilusión que te haya reconfortado mi reflexión. Me encantan tus ejemplos de actos cotidianos y me traen buenos recuerdos de navidades pasadas.
Me gustó mucho tu reflexión sobre no-lugares y se me cruzó espontáneamente "como anillo al dedo" mientras pensaba en lo que se están convirtiendo algunos elementos de estas fiestas. Gracias por la inspiración
Un saludo!
Personas y tiempo esa es la verdad que reforzamos en Navidad - Gracias !!!
He llegado a tu publicación gracias a Cuca que ha compartido un fragmento en Notes.
Gracias por alzar la voz, por no guardarte lo que para muchos es evidente. La Navidad es una celebración cristiana, el nacimiento del Niño Jesús y aunque muchos no crean, es necesario acercarse a su historia para comprenderlo todo. Es precisamente esa entrega de amor la que debería guiarnos más que nunca en estas fechas.
Es importante mirarnos a nosotros mismos y ver qué podemos cambiar o qué está en nuestras manos para que las cosas mejoren. Seguro que sabes José María que nuestras acciones son el mejor ejemplo que podemos ofrecer.
Perdón por la extensión.
Un abrazo y Feliz Navidad.
Gracias Elisa por tu comentario y este recordatorio sobre la esencia de la Navidad, que complementa muy bien mi reflexión. Como bien resumes, nuestras acciones son el mejor ejemplo que podemos ofrecer. Y estas fechas son especialmente oportunas para recordarlo.
Un abrazo y Feliz Navidad!
Que buenas verdades compartes querido Jose Maria: "Porque la materia prima de la Navidad no son las cosas, son las personas." y añadiría yo, compartir momentos bellos con personas. Interactuar con profundidad y con generosidad, sin cosas, con mucho ser y estar juntos. Y la otra gran y bella verdad que compartes "Festejar es pasar buenos momentos junto a los que más nos importan" Gracias por este perfecto regalo de Navidad!
Muy buenos tus añadidos querido Daniel. Me encanta lo de "mucho ser y estar juntos". Feliz Navidad!
Preciosa reflexión
Gracias Ángel!